viernes, 16 de agosto de 2013

In Memoriam: Cory Monteith.


Ya ha pasado un mes desde la muerte del actor de Glee, Cory Monteith, quien interpretaba al Quarterback del equipo del McKinley y al cantante principal de Nuevas Iniciativas durante las tres primeras temporadas de la serie y luego pasó a ser el profesor del coro del instituto, Finn Hudson.Un mes después ya es de conocimiento público la autopsia, y lo que los guionistas, y creadores de Glee piensan hacer con Finn.

La primera actuación de Finn (Cory) en Glee y la última aparición que hizo fueron cantando la misma canción "Don't stop believin'" 

Monteith murió por una sobredosis de alcohol y heroína en un hotel de Vancouver. El actor, acababa de salir de rehabilitación un mes antes, por problemas de drogas. Nadie, ni siquiera su prometida Lea Michele, sabía que había vuelto a tomar drogas.
No solo fue difícil de asimilar la noticia para los fans, el cast entero sufrió una gran pérdida, y Lea perdió a su prometido. Pero, fue ella quien, tras recuperarse de esta noticia, decidió que el rodaje tenía que empezar cuanto antes. Así pues, los guionistas, y productores decidieron hacer un homenaje a Cory en el tercer episodio de la temporada, en el cual Finn Hudson morirá, y el cual al principio dijeron que trataría el tema de las drogas y el alcohol, pero Murphy asegura que "estamos tratando de elaborar un episodio en el que no sólo se trata de nosotros, sino de todos los seguidores de la serie". Creo que todos los Gleeks sufriremos al ver el tercer capítulo de la temporada el cual se titula "Goodbye Finn" ("Adiós Finn"). Tras este episodio harán una pausa en la emisión y en el rodaje. Por cierto, la quinta temporada comenzará una semana después de lo que tenían previsto.
Está claro que para quien no fue fácil de asumir la muerte de Cory fue para Lea, quien en los TCA's (Teen Choice Awards) celebrados el pasado 11 de agosto, pudimos ver cómo le dedicaba a Cory su premio. http://www.youtube.com/watch?v=erlmz-bUzRU





martes, 16 de julio de 2013

Las mascotas virtuales: desde el Tamagochi hasta el Pou.

De pequeños prácticamente todos jugábamos a los Tamagochi, aquellas mascotas virtuales pixeladas. Fueron nuestras primeras mascotas virtuales, que sí, molaban, los dos primeros días, porque a partir de ahí, se te olvidaba alimentarlo, jugar con él, y el bichito seguía ahí, y de vez en cuando hacía algún sonidito para que te dieses cuenta de que estaba ahí, pero bah, ¿para qué?
Después del Tamagochi crecimos, y llegó, la NDS (Nintendo DS, Dual Screen). Y con ella, nuestras segundas mascotas virtuales, el Nintendogs. Bueno, todo hay que decirlo, más que por el juego te comprabas esto por la consola, porque la NDS ha marcado una generación, pero no nos vayamos por ahí. El juego consistía básicamente en cuidar de unos cachorritos que, nunca, nunca, crecían. Sí, otro juego que, la verdad, estaba bastante bien, y con el que todos nos hemos entretenido, los dos primeros meses. Luego lo cogías de vez en cuando, porque esta vez, los japoneses que son muy listos, vieron que al Tamagochi ni caso, y esta vez como eran perros pues podían poner una advertencia: ¡si los abandonas mucho tiempo te abandonan! Y ahí estaba nuestro miedo, así que por si acaso tras los dos meses sin parar de jugar, nos conectábamos una vez por semana o así para darles de comer y acariciarles un rato. Pero yo no sé vosotros, pero yo estuve un año sin tocar el juego, y ahí siguen los perros.

El caso es que tras la NDS ha salido la NDS Lite, y después la 3DS, y luego la 3DS XL (para los que tenemos las manos grandes…) y seguirán saliendo, con los años. El caso es que ahora han sacado el Nintendogs + cats, por si ya no era difícil cuidar tres cachorros de perro, ahora le hacen el añadido de los gatos (que bien sabemos que si juntas un perro y un gato…), pero bueno, los japoneses se querían arriesgar. Y sí, la dinámica es la misma solo que en 3D (aunque yo aún no he visto ningún gato que te de “la patita” ni que se siente, y eso que lo he intentado).

Y bueno, tras esta rápida (pero aburrida, que lo sé)  reseña sobre los juegos de mascotas virtuales (que alguno me habré dejado por ahí olvidado) llega la mascota revolucionaria entre, ya no niños pequeños, sino adolescentes y adultos: EL POU, la mascota virtual del móvil (que poco parecido le veo yo con una mascota, pero bueno, como viene del espacio… Aunque podría ser, no sé, verde, de color por defecto, porque el marrón…). Esta aplicación ha revolucionado el mundo, de hecho si dices que no tienes Pou te miran con cara rara (¬.¬). Pero, ¡nah!, cosas de la gente.
Bueno, al bichito este tienes que darle de comer, jugar con él, ducharle (que no es lo suficientemente autosuficiente para ducharse solo ni cuando pone “Size: Adult”, que hasta incluso así tienes que ir limpiándole todo…). Bueno, lo bonito de los juegos es que al menos son entretenidos, la comida es comida normal (poco saludable será para el bicho), y se gana dinero jugando y subiéndole de nivel (sí, esto como los Pokémon, aún tenemos que preocuparnos por los puntos de experiencia).

Bueno este al menos ha conseguido entretenernos más tiempo, y se está de cuatro a cinco meses enganchado al bichejo este, luego lo coges de vez en cuando , así porque estés en la sala de espera del médico y no tengas otra cosa que hacer (porque normalmente eso de la buena señal de cobertura ahí, justo en el lugar más aburrido de la tierra, no hay, por tanto adiós 3G, y 4G, no os creáis más importantes, y adiós whatsapp y twitter).



Pero lo mejor de estos juegos, que creo que son los únicos que dejas, y no vuelves a tocar en tu vida, es que nos han enseñado que como tengamos hijos ya se pueden quejar todo lo alto que quieran, que como sigamos así, mal vamos…